La Leona reconquistó a los capitalinos con su primer festival cultural en calle

Un mar de capitalinos se movilizó al Primer Festival Cultural en Calle La Leona, actividad que se realizó el pasado sábado 27 de abril. Con más de ocho horas se llevó a cabo esta celebración, que tenía como objetivo principal reactivar este antiguo tesoro de la capital de Honduras.

A partir de las 10:00 de la mañana inició este evento que armonizó cada callejón empedrado, inmueble, rincón que mantiene impregnado de historia, valor patrimonial y antropológico.

Todas las personas que asistieron a este festival quedaron embelesados al ver todo el potencial turístico que ofrece La Leona, ya que este rincón refleja una belleza escénica que encaja muy bien con el refrescante clima de este antiguo barrio que además conservan todos aquellos recuerdos antaño de Tegucigalpa.

Las actividades del festival se desarrollaron en el parque central, espacio donde se podía apreciar de forma panorámica toda la ciudad. Niños, jóvenes y adultos pasaron un tiempo entretenido, ya que en cada momento se estaban realizando presentaciones culturales.

En el centro del parque estuvo un grupo de artistas que estaban recreando pinturas, que dejaron impresionados a todos los presentes. Mencionando que alrededor de ellos también se podía apreciar diferentes fotografías de La Leona.

Esta actividad también dio paso a los jugos tradicionales como la rayuela y el jenga donde las personas no dudaron en divertirse y recordar aquellas épocas que la tecnología aun no gobernaban en nuestro día a día.

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Así mismo, en este festival se puedo degustar deliciosas comidas que tenían un precio accesible, los presentes elegían si querían comer tacos, pizza, alitas, sándwich cubanos, entre otros platillos.

Pero lo que causo más furor en este evento en calle fueron las cervezas artesanales, ya que los capitalinos hicieron a un lado aquellas bebidas alcohólicas internacionales para degustar las propias de Honduras.

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El punto de las selfies gracias al muralista Nelson Salgado

Cerca del parque de La Leona las personas se trasladaban para el famoso mural que restauró por dos semanas Nelson Salgado. El hondureño con una sonrisa de oreja a oreja le presentaba al público su arduo trabajo que ejecuto con mucha pasión y dedicación. Este fue un punto de fotografías, ya que todo el mural representaba la antigua civilización maya.

Salgado expresó a Honduras Tips que se sentía contento pero a la vez triste porque ese era el último día que iba a trabajar en este mural que le revivió aquella pasión por las pinturas y brochas.

Las personas que transitaba por este callejón le aplaudían y felicitaban a Salgado por su complejo trabajo que hizo, que además fue uno de los atractivos de este festival.

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Un cierre de lujo

Una vez que cayó la noche la famosa banda hondureña Hibriduz Jazz hizo un show impecable en cual hizo que todas las personas se les erizaban la piel, ya que este grupo musical funciona en sus ritmos el jazz, lo acústico y otros sonidos que definitivamente armonizaron este evento cultural.

Luego de la presentación de Hibriduz Jazz se le dio paso a la Orquesta Sinfónica de Artes y Humanidades de la UNAH. Esta agrupación que cuenta con varias familias de instrumentos musicales, como el viento madera, viento metal, percusión y cuerda, hicieron que esta noche tuviera un toque especial, ya que la música que ellos ejecutan nos remontan a un tiempo clásico.

En este mismo lapso el cielo se deslumbró con los juegos pirotécnicos. Con una duración de 15 minutos todos los presentes lograron captar ese acontecimiento que engalano el antiguo barrio La Leona.

Vale la pena regresar a La Leona

Este festival cultural alcanzó su objetivo principal que era recuperar todo el valor que tiene este barrio que cuenta inmuebles muy importante como la casa del doctor de origen alemán Adolfo Walter, cuya herencia, esta bautizada con su apellido y fue construida en 1902, en los primeros albores del siglo XX, es un ícono para este territorio capitalino.

Otro de los atractivos que cuenta este barrio que se consideran como un tesoro: es el emblemático Castillo Bellucci. Aunque continúan con la restauración de este antiguo fortín, las personas lograron apreciar sus bocaminas que rememoran la época minera, y esa confluencia del pasado con el presente a través de sus fachadas.

Le dejemos los mejores momentos del Primer Festival Cultural en Calle La Leona 

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