“Sigua” como todos la llaman, se emplaza sobre una meseta que se eleva hasta los 1,200 msnm. Sus abundantes pinares se han vuelto representativos de la ciudad por lo que cuando se piensa en ella se piensa también en esos extensos bosques de pino que acompañan al viajero a lo largo de la carretera. Por su altitud y vegetación boscosa, goza de un clima privilegiado para un país tropical; la temperatura promedio es de 22 grados centígrados.
Siguatepeque, la segunda ciudad más importante del departamento de Comayagua, es a veces nombrada como la “ciudad del corazón de Honduras” por su ubicación justo en la mitad del céntrico departamento. Esto determina que se encuentra a una privilegiada distancia de otras ciudades importantes como Comayagua, San Pedro Sula y Tegucigalpa. Así, se ha convertido en una parada casi obligatoria cuando se transita por la Carretera del Norte, como se llama popularmente a la Carretera Panamericana o C5, la más importante de Honduras y que conecta la zona norte con el interior del país.
Uno de las primeras cosas que notará cuando este en Sigua es la cantidad de turistas que siempre están de paso por aquí. En los restaurantes que bordean la CA5 se puede disfrutar de la buena cocina tradicional hondureña.
En el corazón de Honduras, Siguatepeque es la parada favorita diaria de cientos y cientos de turistas en su recorrido por la Carretera del Norte. Varios restaurantes de camino han sentado sus reales y tradición en esta pequeña ciudad situada exactamente a la mitad del camino entre Tegucigalpa y San Pedro Sula. Venga a disfrutar de sus paisajes montañosos colmados de pinos, su gastronomía variada y su clima fresco. Si le queda un poco más de tiempo, trate de ir a la comunidad de El Porvenir, en la carretera que conduce a La Esperanza, para proveerse de excelentes artesanías de barro.
Granja D´elia se ha ganado el cariño y fidelidad de los viajeros a lo largo de los años. Sus cómodas instalaciones ofrecen todo lo necesario para continuar el viaje con el estómago satisfecho y contento. Para un momento para estirar las piernas y comprar algo propio de la zona, lo recomendación es El Porvenir, una aldea a pocos minutos de la ciudad. El lugar ideal para comprar artesanías hechas con barro y torno manual.
La tradición señala que la palabra Siguatepeque proviene del vocablo indígena nahuatl “cihualtepetl” que significaba “cerro de las mujeres”. Más adelante, en tiempos contemporáneos, la ciudad se convirtió en sinónimo de frescura y clima templado producto de sus bosques de pino y la altura de su meseta. En la actualidad, Siguatepeque es el mejor destino para todos los jóvenes estudiantes de dasonomía y un punto casi obligado para hacer una parada mientras se recorre la carretera del Norte.
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Por Dany Barrientos Lo que esconden los pinares de “Sigua” vale la pena de ver. Y la mejor época para ir a esta ciudad, tan familiar pero tan poco conocida, es durante el Festival del Pino....






la carretera del norte no es la misma que la panamericana, la cual solo pasa por el sur del pais.