Guillermo Anderson, el gran embajador del turismo hondureño ante el mundo

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Su música lo llevó a ser considerado como el embajador del turismo hondureño ante el mundo, una excelente persona, con corazón noble y lleno de alegría, contagió a millones con sus letras que describen a la Honduras que todos amamos; él es Guillermo Anderson, una leyenda del folclor nacional.

“En mi país de guamil, y de sol ardiente, se ve la historia en los rostros de la gente” un fragmento de la popular canción “En mi país”, convertido en un segundo himno nacional para los hondureños. Guillermo Anderson, ha dejado el alma en cada letra, en cada acorde de su guitarra, un hondureño con más de 25 de años plasmando su amor por Honduras.

Así era Guillermo Anderson, quien ha llevado a Honduras en cada canción, pensando en todo momento, preservar la cultura del país, su legado, consta de 6 discos grabados, y con decenas de canciones alegres que llevan al hondureño a llorar por recordar la tierra que lo vio nacer.

Guillermo Anderson comenzó su vida artística en la Universidad de California en Santa Cruz, Estados Unidos en 1986, donde además, de trabajar profesionalmente como actor, componía música, allí se graduó de licenciado en letras con énfasis en literatura hispanoamericana.

Desde esa fecha, Guillermo Anderson, se dedicó a cantar en todos los lugares posibles, siendo catalogado en un momento de su historia musical, como el “trovador”. Su música ha sido escuchada en varios países del globo terráqueo, por lo que ha sido merecedor del título de “embajador de la cultura hondureña ante el mundo”.

El señor de “los encarguitos” recibió varios reconocimientos nacionales e internacionales, llenándose de gloria en su trayectoria artística.

A Anderson le encantaba escribir y en su blog quedaron grabadas algunos de sus pensamientos sobre su estado y agradecimiento “Sus actividades, buenas vibras, oraciones y buenos deseos son mi mejor medicina. Un fuerte abrazo”  Leer más en  El Blog de Guillermo Anderson 

Escrito de Guillermo de Anderson sobre su música:

La gente siempre me pregunta con mucho interés sobre el proceso creativo de componer canciones. Quieren saber cómo y de donde surgen las ideas y como esas ideas terminan siendo canciones. A los que no transitan en los caminos de la música les resulta un gran misterio, de la misma forma en la cual a los compositores y músicos nos resultará un misterio otros oficios y productos.

La verdad es que no es tan difícil explicar como se da una canción. Personalmente no creo que hacer una canción es difícil , lo difícil es hacer una buena canción. He pensado incluso, que tengo la capacidad de enseñar a alguien que tenga un poco de oído musical y una facilidad para el lenguaje, a componer una canción completa en un par de horas. No garantizo que sea una gran canción pero si con todos los elementos que debe llevar una canción popular.

Quizás una manera de explicar como nace una canción es compararla al proceso de un pintor, la diferencia siendo, que los compositores de canciones tenemos la desventaja de que nuestro producto final es “etéreo” no es un producto material que puede decorar la pared de una casa o mostrarse en una galería.

Decidir que se va a hacer una canción sobre algún tema no difiere mucho del artista plástico que decide hacer una pintura de un personaje, un paisaje, una situación o un sentimiento. Esa es digamos, su materia prima. Es a ese momento al que se le ha llamado “inspiración” o “visita de las musas”.

Inspiración también se le llama a un estado sublime en el cual el verso , la pintura y las notas musicales fluyen con facilidad en el artista. En fin, el artista tiene una experiencia visual o subjetiva, tiene un mensaje que quiere comunicar y está en él la decisión de hacer de lo que experimentó una pintura, una canción una escultura; algo que vale la pena compartir o que merece ser expresado.

Una vez se tiene la idea, así como el pintor, el compositor debe tener técnica, conocimiento de colores y de composición, así exactamente el que compone canciones debe tener una amplia paleta de lenguaje, técnica y un buen sentido de composición.

El creador de canciones debe tener buen oído musical y su paleta de palabras debe tener un buen sentido de estructura o de “composición”. Quizás las palabras “técnica” y “estructura” no sean muy artísticas o poéticas sin embargo las grandes pinturas y canciones no han surgido sin que sus creadores tenga un buen control de su técnica y en el caso de la canción , han sabido armar estructuralmente sus canciones.

En la cultura occidental históricamente nos acostumbramos a escuchar una estructura bastante establecida en las canciones. Fundamentalmente una canción está compuesta por un numero de versos seguida por un estribillo o coro que se repite.

En cuanto a la letra, el compositor de música popular debe tener una facilidad natural para entender la métrica, el número de silabas en un verso , entender y manejar la rima; En ciertos países latinoamericanos hay una tradición de recitar y cantar con estructuras de versos populares como la décima, de manera que la gente naturalmente entiende ciertas estructuras.

Musicalmente el compositor debe tener una natural facilidad de convertir las sílabas de sus versos en frases musicales originales y agradables.

Esos son los recursos que tiene para expresar el tema que le interesa desarrollar. Los buenos compositores en la historia de la canción popular son personajes que han desarrollado una facilidad para hacer malabarismo con todos estos recursos para entregar una canción que combina la buena poesía o “el decir ingenioso” con buenas ideas musicales.

En este escrito me he referido naturalmente a la canción popular tradicional y a la canción “Pop” contemporánea. Son muchos los artistas que han roto estas reglas y se han salido de los patrones tradicionales con mucho éxito.

Otras canciones destacadas:

Aló mamá
El encarguito
Todo está aquí
Honduras, todo está adentro
Espera
Costa y calor
Solo calales

NOTA
Guillermo Anderson falleció el 6 de agosto de 2016, en La Ceiba, Honduras, luego de lucha por más de un año contra el cáncer de tiroides, el último deseo de este trovador y orgulloso hondureño fue regresar a tu tierra natal, para visitar por última vez los lugares que inspiraron su infancia y que lo motivaron a escribir sobre Honduras en sus canciones (La Ceiba y Pico Bonito).

 

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