Ir a Joya Grande es visitar un sitio tan bien diseñado que no posee un rival cercano. ¡Sin duda es único!
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Joya Grande, el zoológico de Yojoa

Tras un camino de 12 kilómetros desde Santa Cruz de Yojoa, se arriba a un lugar que llamará la atención de sus ojos desde la lejanía. Será recibido por una sinfonía de maullidos, rugidos, berridos y gruñidos que le harán saber que está en el sitio indicado: el zoológico más grande de Honduras.

La popularidad del zoológico Joya Grande ha subido como la espuma en los últimos años. ¿La receta del éxito? La colección de animales exóticos más grande de los alrededores. Son 58 especies las que residen en estas gigantescas instalaciones. Algunos de estos ejemplares tienen sus hábitats originales en la lejana África o en las inexploradas selvas hondureñas.

 

Maullidos, rugidos y gruñidos

Hacia donde se dirija, encontrará algo para ver: monos, suricatos, pavos reales, búhos,  avestruces, leones, pumas, hipopótamos, jaguares y la lista continúa.

El área de los felinos es una de las más visitadas. Aquí podrá ver al jaguar; este animal, muy difícil de observar en su estado natural por sus hábitos nocturnos, es el felino más grande de América. Su presencia en las selvas americanas se ve amenazada  por las presiones humanas no obstante, en Joya Grande tiene un refugio seguro.

“Algunos de nuestros animales nacen en nuestras instalaciones” dice la doctora en veterinaria María Angelina Díaz. “Los felinos se reproducen muy fácilmente en cautiverio, por eso tenemos muchos” continúa diciendo “otros están solamente de visita, gracias a que otros zoológicos nos los prestan por largas temporadas”.

Varios de estos especímenes han encontrado en Joya Grande un último refugio lejos del maltrato, la casería y los traficantes. Este zoológico cobija a muchos ejemplares confiscados a traficantes de especies. Algunos, como el caso de varios felinos y monos, vivieron largas jornadas en circos de la región latinoamericana.

Caminando un poco se llega a la casa del animal más pesado del parque, el hipopótamo. El húmedo coloso semiacuático, Hippopotamus amphibius, reina sobre una de las colinas; es uno de los favoritos de los niños que visitan semanalmente Joya Grande. Es normal ver un buen grupo de fanáticos de los animales observando el gigantesco animal africano; este zoológico es visitado semanalmente por centenares de personas.

Los días en Joya Grande comienzan con una rutina estricta y necesaria para mantener todo en su correcto funcionamiento. “Por ejemplo, la jaula de los felinos se limpia dos veces al día” nos continua relatando la doctora Díaz.  Decenas de personas trabajan en sincronía para preparar todo para los visitantes. A diario, todo el personal prepara muchas libras de carne, pasto, alimentos concentrados, verduras y frutas. “Solamente un jaguar, llega a comer 8 libras diarias de carne” dice Díaz.

 

Un lado menos conocido

Aunque Joya Grande es muy conocida por su colección animal también tiene otras facetas que valen la pena explorar; en especial si gusta de los deportes.

La topografía de los alrededores, montañosa y boscosa, son perfectas para a los tours más emocionantes. Nueve cables de canopy zigzaguean por pinares y cumbres en un recorrido que comienza abordando un vehículo todoterreno. Tras breves minutos llegará a la cima de una colina donde, luego recibir las instrucciones de un experto, llegará al primer cable. Colgado y en las alturas, observará toda la reserva forestal del zoológico que se extiende por alrededor de decenas de hectáreas.

Joya Grande es también un buen sitio para hacer senderismo; cuenta con un corto pero entretenido sendero que lo llevarán unas cuevas que podrá explorar.

Si su deporte son los automóviles, está en el sitio indicado. Podrá manejar un “Go-Kart”, un vehículo de motor sin techo y carrocería, que lo llevará a vivir buenos momentos al volante. Una vez que termine el recorrido, y si aún esta sediento por nuevas experiencias, prepárese para disparar unas cuantas bolitas de pintura en el “paintball”.

De entre los deportes disponibles, el rey es sin duda el “tour anfibio”. Un recorrido en un vehículo todoterreno por el curso de un pedregoso riachuelo, que será de su agrado. Este tour culmina con una breve caminata hasta las cuevas naturales.

 

¿Cómo llegar a Joya Grande?

El zoológico y ecoparque Joya Grande se ubica en las montañas cercanas a Santa Cruz de Yojoa a unos 12 kilómetros del centro. Desde ahí, deberá recorrer un camino, en buen estado, por las montañas. Este camino se recorre sin mayor contratiempo especialmente porque esta muy bien señalizado.

 

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